Cartagena, 5 de octubre de 2026. La Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena (CRCC) ha recibido en su sede a una delegación de doce profesionales del sector hortofrutícola chileno —productores, técnicos y representantes de organizaciones de regantes— procedentes de la Región de Coquimbo. La visita, enmarcada en el viaje de la delegación a España con motivo de Fruit Attraction 2026, ha sido promovida por el Programa Territorial Integrado Hortícola de la Región de Coquimbo y por la Mesa Hídrica Elqui Bajo – Alfalfares, instancia de gobernanza del agua en el Valle del Elqui.

La jornada comenzó en la sede de la Comunidad, donde el secretario general, Mariano Soto García, expuso a los visitantes la realidad de una zona regable de 41.166 hectáreas y 9.276 comuneros que genera un valor añadido bruto cercano a los 2.800 millones de euros anuales y sostiene en torno a 47.400 empleos a tiempo completo. El Trasvase Tajo-Segura constituye el pilar fundamental de este regadío: no solo aporta el mayor volumen de recursos, sino que, por su calidad agronómica —ricas en calcio y magnesio y con niveles nulos o mínimos de boro, sodio y cloruros—, su precio asequible y sus moderadas emisiones asociadas, sus aguas hacen posible el uso conjunto de las fuentes no convencionales. Se explicó asimismo que la reducción proyectada de los volúmenes trasvasados representa hoy el principal desafío de la Comunidad, por sus graves repercusiones económicas, sociales y ambientales.

Durante la exposición se abordaron también la garantía sanitaria del agua regenerada conforme al Reglamento (UE) 2020/741, el sistema de telecontrol y medición que permite alcanzar una eficiencia de distribución superior al 96 %, y las actuaciones de la Comunidad en eficiencia energética, energías renovables y protección ambiental del Mar Menor.

La delegación chilena había manifestado su interés especial por los aspectos organizativos: cómo se gestiona la mezcla de aguas de distinto origen y distinto coste, cómo se traslada esa realidad a la tarificación del comunero, cómo funcionan el telecontrol y la medición, y cómo se adoptan y se hacen cumplir las decisiones en una comunidad de estas dimensiones. Estas cuestiones centraron el coloquio posterior, en el que los visitantes compartieron a su vez la experiencia, que afrontan retos equivalentes a los del Campo de Cartagena: sequía prolongada, competencia creciente por el recurso y la necesidad de incorporar fuentes no convencionales.

A continuación, la delegación se desplazó a la balsa de Cola, donde conoció la instalación fotovoltaica flotante en régimen de autoconsumo puesta en servicio en noviembre de 2025. Con 2.600 módulos y 1.560 kWp de potencia pico, esta planta, junto con la de la balsa de Trinchera, forma parte del programa de energías renovables de la Comunidad, cofinanciado por el FEADER – Next Generation UE a través del PDR de la Región de Murcia. Los resultados del programa —una reducción del 24,2 % de la energía de red consumida por el conjunto de la CRCC en el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2024, 3.575 MWh autoconsumidos y 922 toneladas de CO₂ evitadas entre enero de 2025 y agosto de 2026— despertaron gran interés entre los visitantes.

El recorrido finalizó en el sistema de filtrado de la tubería T-XI-XII-XIII-XV, donde se explicó el funcionamiento de las infraestructuras de distribución y filtrado.

La visita ha supuesto una valiosa oportunidad de intercambio de conocimientos entre dos territorios que, a miles de kilómetros de distancia, comparten un mismo desafío: hacer compatible un regadío de alto valor con la escasez estructural de agua. La CRCC agradece el interés mostrado por la delegación chilena y reafirma su disposición a mantener abiertos los cauces de colaboración con las organizaciones de regantes de la Región de Coquimbo.


